Y llego tarde

Era un día como otro más,

pero todo cambió de forma drástica,

de un modo que nadie esperaba,

y del que nadie jamás se recuperará.

 

Te fuiste sin decir nada,

sin darnos la ocasión de despedirnos,

de un último abrazo entre todos,

de poder recordar lo que nos dijimos.

 

Podría contar como eras,

pero ni yo lo podría decir,

sólo mira el vacío que dejaste,

y comprobarás lo que hacías sentir.

 

Aún me cuesta pensar en todo lo que quedaba por venir,

lo que se perderá como arena en el desierto,

y te veo como Máximo en Gladiator,

cruzando el verde prado hasta el cielo.

 

Me hubiera gustado saber más de ti,

y aunque ya no valga para mucho,

y aunque llegue tarde como a todos lados,

quiero que sepas que no nos has abandonado.

 

Que por más que no estés,

el recuerdo queda intacto,

como los consejos y enseñanzas que nos dabas,

esas que nos ayudaron tanto.

 

Quiero pensar que de algún modo nos veremos de nuevo,

y aunque quede mucho para eso,

me da cierto consuelo.

 

 

 

Posted in: Pseudo-Poesía

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